
Venezuela rechaza firmemente las declaraciones del Primer Ministro guyanés, en relación a una eventual decisión de la CIJ por el Esequibo
A través de un comunicado, la República Bolivariana de Venezuela rechaza firmemente las declaraciones proferidas por el Primer Ministro de la República Cooperativa de Guyana, en relación con la eventual decisión de la Corte Internacional de Justicia sobre la demanda unilateral írritamente presentada por ese país, en abierta y clara violación del Acuerdo de Ginebra de 1966 y la legalidad internacional.


Venezuela ante la CIJ
En una jornada marcada por la profundidad histórica y jurídica, el equipo legal de Venezuela presentó ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sus argumentos en defensa de la Guayana Esequiba. La delegación venezolana, encabezada por Samuel Moncada, reafirmó que el Acuerdo de Ginebra de 1966 es el único instrumento válido para resolver la disputa y denunció que Guyana intenta utilizar a la Corte para validar un «fraude judicial» basado en el Laudo de 1899.
El Acuerdo de Ginebra como eje central
La defensa venezolana sostuvo que la controversia no debe resolverse por la vía de la judicialización forzada, sino a través de una solución pacífica y mutuamente satisfactoria, tal como lo establece el derecho internacional y la doctrina diplomática del país.

El agente ante la CIJ, Samuel Moncada, recordó que la posición histórica de Venezuela fue ratificada por el mandato popular en el Referendo Consultivo de diciembre de 2023. Moncada subrayó que la Línea Schomburgk fue un artificio británico ilegítimo para apropiarse de territorio y que el Acuerdo de Ginebra surgió precisamente como un mecanismo de descolonización para corregir esa injusticia.
Críticas a la jurisdicción de la Corte
Por su parte, el representante Makane Moïse Mbengue fue enfático al señalar que la CIJ ha fallado en identificar la verdadera sustancia del conflicto. Mbengue argumentó que un fallo que intente validar el Laudo Arbitral de 1899 contravendría directamente el Acuerdo de Ginebra aceptado por ambas partes en 1966.

«Guyana trata al Acuerdo de Ginebra como un instrumento protocolar e irrelevante», denunció Mbengue, invocando el principio de Pacta Sunt Servanda para exigir que Guyana cumpla con la obligación de buscar una solución práctica y no una imposición jurídica.
Pruebas de buena fe y «Novación»
La delegación presentó pruebas de la disposición histórica de Venezuela al diálogo:
- Cooperación energética: Se citaron los acuerdos de intercambio de arroz por petróleo entre 2009 y 2015 como pruebas de buena vecindad.
- Precedentes de negociación: Se recordó la propuesta del ex primer ministro de Guyana, Forbes Burnham, de buscar acuerdos fronterizos a cambio de concesiones económicas.
- Novación jurídica: Los agentes Andreas Zimmerman y Antonio Remiro Brotons explicaron el principio de novación, mediante el cual el Acuerdo de Ginebra de 1966 extingue las obligaciones previas derivadas de acuerdos fronterizos anteriores (como el de 1905), al ser un nuevo compromiso que reconoce la existencia de una controversia pendiente.

Consecuencias y advertencias
Remiro Brotons advirtió a los magistrados que las acciones de la Corte corren el riesgo de agravar la controversia si se ignoran los postulados de Ginebra. La defensa concluyó que la participación de Reino Unido y Guyana en el pacto de 1966 es, en sí misma, un reconocimiento implícito de la injusticia cometida en el Laudo de 1899.
Venezuela cerró su exposición manteniendo el rechazo a la judicialización de la disputa y ratificando su compromiso con las negociaciones bilaterales directas en buena fe.



